La historia de Abraham y Lot es uno de los relatos más entrañables del libro del Génesis. Tío y sobrino, unidos por la fe y por un largo camino compartido desde Ur de los caldeos, tuvieron que separarse cuando su prosperidad se volvió demasiado grande para seguir viviendo juntos. Sin embargo, el vínculo entre ellos no se rompió del todo, y años después Abraham arriesgaría su vida para rescatar a Lot de manos de unos reyes invasores.
Lot era hijo de Harán, hermano de Abram, y había quedado huérfano desde joven. Por eso viajaba junto a su tío desde que salieron de Ur, pasando por Harán hasta llegar finalmente a la tierra de Canaán. Cuando el hambre los obligó a bajar temporalmente a Egipto, ambos regresaron de allí mucho más ricos de lo que habían salido, con numerosos rebaños de ovejas, cabras y ganado, además de plata y oro.
La separación de Abraham y Lot
Aquella riqueza, sin embargo, trajo un problema inesperado: la tierra no era suficiente para sostener a la vez los rebaños de Abram y los de Lot, y pronto comenzaron las disputas entre los pastores de uno y de otro. Para evitar que el conflicto se convirtiera en algo mayor entre parientes, Abram tomó la iniciativa y le dijo a Lot: «No haya ahora altercado entre nosotros, ni entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos». Le propuso entonces separarse, y con gran generosidad le cedió a Lot el derecho de elegir primero la tierra que prefiriera.
Lot alzó los ojos y vio toda la llanura del Jordán, una tierra fértil y bien regada como el jardín del Edén, cerca de las ciudades de Sodoma y Gomorra. Sin detenerse a pensar en la fama de maldad que ya tenían esas ciudades, Lot escogió para sí aquella región próspera y se fue estableciendo poco a poco cerca de Sodoma, mientras que Abram permaneció en la tierra de Canaán.
Después de que se separaron, Dios le habló de nuevo a Abram y renovó su promesa: toda la tierra que alcanzara a ver, al norte, al sur, al oriente y al occidente, sería para él y su descendencia, que llegaría a ser tan numerosa como el polvo de la tierra. Abram levantó entonces su tienda cerca de Hebrón, junto al encinar de Mamre, y allí edificó un altar al Señor.
El rescate de Lot
Tiempo después, una coalición de cuatro reyes del oriente atacó la región del mar Muerto y derrotó a los reyes de Sodoma y de las ciudades vecinas. En la batalla, los invasores capturaron a Lot junto con todos sus bienes, pues vivía ya dentro de la propia Sodoma. En cuanto Abram se enteró de que su sobrino había sido llevado cautivo, no dudó en actuar: armó a trescientos dieciocho hombres nacidos en su casa y salió de inmediato a perseguir a los reyes victoriosos.
Abram los alcanzó de noche, los dividió en grupos y los atacó por sorpresa, persiguiéndolos hasta más allá de Damasco. Logró así recuperar todos los bienes robados, así como a Lot, a las mujeres y al resto de la gente. Al regresar victorioso, Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió a su encuentro para bendecirlo, y Abram le entregó el diezmo de todo lo recuperado en agradecimiento.
El vínculo entre Abraham y Lot no terminó allí. Años más tarde, cuando Dios reveló a Abraham que destruiría Sodoma y Gomorra por su gran maldad, Abraham intercedió una y otra vez ante el Señor, pidiéndole que perdonara aquellas ciudades si se encontraba en ellas un número suficiente de justos. Aunque finalmente las ciudades fueron destruidas, Lot y su familia lograron escapar a tiempo, gracias, según el relato bíblico, a que Dios se acordó de Abraham y de su intercesión.
La historia de Abraham y Lot muestra que la generosidad y la paz entre familiares valen más que cualquier disputa por tierras o riquezas, y que el amor verdadero no se olvida ni siquiera cuando los caminos se separan. Abram pudo haberse quedado tranquilo en Canaán tras la partida de Lot, pero cuando su sobrino estuvo en peligro, no dudó en arriesgarlo todo por él, recordándonos que la familia y la lealtad siguen siendo un llamado incluso después de la distancia.
También puedes ver todo el catálogo de historias de la Biblia.
Preguntas frecuentes sobre Abraham y Lot
Lot era el sobrino de Abraham, hijo de su hermano Harán. Quedó huérfano siendo joven y desde entonces viajó junto a su tío, primero desde Ur de los caldeos y después hacia la tierra de Canaán.
Porque sus rebaños habían crecido tanto que la tierra ya no alcanzaba para ambos, y surgieron disputas entre sus pastores. Para evitar un conflicto mayor entre parientes, Abraham propuso separarse pacíficamente.
Lot eligió la fértil llanura del Jordán, cerca de las ciudades de Sodoma y Gomorra, mientras que Abraham permaneció en la tierra de Canaán.
Cuando unos reyes invasores capturaron a Lot tras atacar Sodoma, Abraham armó a trescientos dieciocho hombres de su casa, los persiguió de noche y logró liberar a su sobrino junto con todos sus bienes.