Cada 22 de enero, el calendario romano general recuerda a San Vicente de Zaragoza, diácono y mártir de los primeros siglos de la Iglesia en España. Su fortaleza ante el sufrimiento lo convirtió en una de las figuras más veneradas de la antigüedad cristiana, patrono de los viñadores y presencia constante en la devoción popular de España y Portugal.
¿Quién fue San Vicente de Zaragoza?
San Vicente nació, según la tradición, en Huesca, en la región de Aragón, y fue ordenado diácono por el obispo Valerio de Zaragoza. Se cuenta que el obispo Valerio tenía dificultades para hablar en público, por lo que confiaba a su joven diácono la predicación y la defensa de la fe ante la comunidad cristiana.
Durante la persecución del emperador Diocleciano, a comienzos del siglo IV, el gobernador romano Daciano ordenó arrestar a Valerio y a Vicente y los llevó a Valencia. El obispo fue desterrado, pero Vicente fue sometido a largos tormentos por negarse a entregar los libros sagrados y a renunciar a su fe. La tradición cristiana más antigua narra que soportó el potro, los garfios de hierro y el fuego con una serenidad que impresionó incluso a sus verdugos, hasta morir a causa de los tormentos hacia el año 304.
El poeta cristiano Prudencio, pocas décadas después de su muerte, dedicó a San Vicente uno de los himnos de su obra Peristephanon, lo que ayudó a difundir muy pronto su culto por toda la Iglesia de Occidente, desde Hispania hasta el norte de África y Roma.

¿Por qué se le celebra el 22 de enero?
El 22 de enero es, según la tradición de la Iglesia, la fecha de su muerte en Valencia. Desde los primeros siglos, los cristianos recordaban el día de la muerte de los mártires como su «nacimiento» a la vida eterna, y así quedó fijada esta fecha en el calendario romano desde la Antigüedad. Hoy se mantiene como memoria libre u opcional en el calendario romano general, un signo de lo extendido y antiguo que fue su culto en toda la cristiandad occidental.
Patronazgo y devoción
San Vicente de Zaragoza es, sobre todo, el patrono de los viñadores y de quienes trabajan la vid. En muchas zonas de España, su fiesta coincidía tradicionalmente con la época de la poda de las viñas, y los campesinos lo invocaban para proteger la futura cosecha; de ahí nacieron dichos populares sobre el tiempo de ese día como anuncio de cómo sería el año vinícola.
Es también uno de los patronos de Portugal y, en particular, de la ciudad de Lisboa. Según la piedad popular, cuando sus reliquias fueron trasladadas por mar hasta esa ciudad, dos cuervos acompañaron y protegieron la embarcación durante el viaje; por eso el escudo de armas de Lisboa muestra todavía hoy un barco custodiado por dos cuervos.
Por su ministerio como diácono, también es recordado de forma especial por quienes ejercen ese servicio en la Iglesia, como ejemplo de fidelidad hasta las últimas consecuencias.
Su figura inspiró también, siglos más tarde, la devoción a otros santos de nombre parecido en el mundo hispano, lo que a veces genera confusión. Conviene distinguirlo con claridad de San Vicente Ferrer, el predicador dominico valenciano del siglo XV, y de San Vicente de Paúl, el sacerdote francés del siglo XVII fundador de congregaciones dedicadas a los pobres: los tres comparten nombre y una vida puesta al servicio de la fe, pero son personas distintas, de épocas y países diferentes.
Preguntas frecuentes sobre San Vicente de Zaragoza
Se celebra el 22 de enero, fecha que la tradición señala como el día de su martirio en Valencia, hacia el año 304.
Es patrono de los viñadores y de quienes trabajan la vid, y también uno de los patronos de Lisboa y de Portugal.
Fue torturado en Valencia durante la persecución del emperador Diocleciano por negarse a renunciar a su fe y a entregar los libros sagrados, y murió a causa de esos tormentos.
No. Son dos santos distintos: San Vicente de Zaragoza fue un diácono mártir del siglo IV, mientras que San Vicente Ferrer fue un predicador dominico español que vivió en los siglos XIV y XV.
Porque su fiesta coincidía tradicionalmente con la época de poda de las vides en España, y los campesinos lo invocaban para proteger la cosecha del año.
También puedes ver todo el santoral.