Santo del 15 de Enero: San Pablo, Primer Eremita

El 15 de enero, la Iglesia Católica recuerda a San Pablo, Primer Eremita, también llamado San Pablo de Tebas. La tradición cristiana lo considera el primero de los grandes eremitas del desierto, un cristiano egipcio que se retiró a vivir en absoluta soledad y oración décadas antes de que el monacato se organizara en comunidades.

¿Quién fue San Pablo, Primer Eremita?

Casi todo lo que se sabe de Pablo de Tebas procede de la biografía que escribió San Jerónimo poco después de su muerte, una obra que mezcla datos históricos con elementos propios de la piedad popular de la época. Según ese relato, Pablo nació en Egipto hacia el año 228, en el seno de una familia acomodada, y huyó al desierto durante la persecución del emperador Decio, a mediados del siglo III, para no verse obligado a renegar de su fe cristiana.

Lo que comenzó como una huida se convirtió, con el paso de los años, en una vocación de soledad que mantuvo durante el resto de su vida. Se instaló en una cueva junto a una palmera y una fuente, en algún lugar del desierto egipcio, donde vivió, según la tradición, durante unas nueve décadas casi sin contacto con otras personas, dedicado por completo a la oración.

La piedad popular cuenta que, ya anciano, recibió la visita de San Antonio Abad, guiado hasta su cueva por un centauro y un fauno en el relato de San Jerónimo, dos figuras que se interpretan como una forma simbólica de narrar la providencia divina. Según esa misma tradición, un cuervo que durante años le había llevado media hogaza de pan cada día, le trajo esa jornada una hogaza entera para que la compartiera con su huésped, y al morir Pablo poco después, dos leones habrían ayudado a Antonio a cavar su sepultura.

¿Por qué se le celebra el 15 de enero?

La tradición sitúa la muerte de San Pablo de Tebas hacia el año 341, cuando habría alcanzado, según el relato de San Jerónimo, una edad extraordinaria. Siguiendo la costumbre cristiana de recordar a los santos en la fecha de su muerte, entendida como su «nacimiento al cielo», el calendario romano fijó el 15 de enero como su memoria litúrgica, inmediatamente antes de la fecha dedicada a San Antonio Abad, con quien su figura ha quedado unida desde la Antigüedad.

Por haber vivido en soledad y penitencia antes incluso de que San Antonio Abad emprendiera su propio camino en el desierto, la tradición cristiana le reconoce como el primer eremita de la historia de la Iglesia, aunque fue la fama posterior de San Antonio la que terminó dando nombre a todo el movimiento monástico que nació en Egipto.

hojas de palma en el desierto, como las que San Pablo Eremita trenzaba para vestirse

Patronazgo y devoción

San Pablo, Primer Eremita, no cuenta con un patronazgo tan extendido en la piedad popular como otros santos de fechas cercanas. La tradición lo asocia sobre todo con los tejedores de cestas y esteras, en recuerdo de que, según su biografía, se cubría con ropas hechas de hojas de palma trenzadas y se sustentaba, en parte, de ese mismo oficio.

Hoy se le invoca, sobre todo, como modelo de vida interior: la imagen de un cristiano que elige la soledad y la oración constante como forma de entrega a Dios, lejos de cualquier reconocimiento humano, sigue siendo un punto de referencia para quienes buscan una vida espiritual más sencilla y recogida.

Preguntas frecuentes sobre San Pablo, Primer Eremita

¿Cuándo se celebra a San Pablo, Primer Eremita?

Su memoria se celebra cada 15 de enero, justo dos días antes de la fiesta de San Antonio Abad, con quien la tradición cristiana lo vincula desde la Antigüedad.

¿Por qué se le llama el Primer Eremita?

Porque, según la tradición recogida por San Jerónimo, se retiró al desierto egipcio para vivir en soledad antes incluso de que San Antonio Abad iniciara su propio camino eremítico, lo que lo convierte en el primero de los grandes solitarios cristianos.

¿Qué relación tuvo con San Antonio Abad?

Según el relato de San Jerónimo, San Antonio Abad lo visitó ya anciano, guiado hasta su cueva de manera providencial, y permaneció junto a él en sus últimos momentos. La tradición cuenta que, tras su muerte, San Antonio le dio sepultura con ayuda de dos leones.

¿De dónde proceden los datos sobre su vida?

Casi toda la información disponible procede de la obra Vida de Pablo, el primer eremita, escrita por San Jerónimo poco después de su muerte, un texto que combina datos históricos con elementos propios de la piedad popular de la época.

¿Por qué huyó al desierto?

Según la tradición, huyó durante la persecución del emperador Decio, a mediados del siglo III, para evitar ser forzado a renegar de su fe cristiana, y lo que comenzó como una huida se convirtió después en una vocación de soledad que mantuvo el resto de su vida.

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