Salmo 51 Biblia católica

El Salmo 51 Biblia católica refleja la súplica sincera del alma por el perdón divino y la renovación del espíritu.

Salmo 51 – Biblia católica

Cuando, después que pecó con Betsabé, vino a él el profeta Natán.
1 Ten piedad de mí, oh Dios, según la grandeza de tu misericordia; y según la muchedumbre de tus piedades, borra mi iniquidad.
2 Lávame aun más de mi iniquidad, y límpiame de mi pecado,
3 (porque yo reconozco mi maldad, y delante de mí tengo siempre mi pecado;
4 contra ti solo he pecado; y he cometido la maldad delante de tus ojos) a fin de que perdonándome, aparezca justo cuando hables, y quedes victorioso en los juicios que de ti se formen.
5 Mira, pues, que fui concebido en iniquidad y que mi madre me concibió en pecado.
6 Y mira que tú amas la verdad; tú me revelaste los secretos y recónditos misterios de tu sabiduría.
7 Me rociarás, Señor, con el hisopo, y seré purificado; me lavarás, y quedaré más blanco que la nieve.
8 Infundirás en mi oído palabras de gozo y de alegría, con lo que se recrearán mis huesos quebrantados.
9 Aparta tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades.
10 Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón puro, y renueva en mis entrañas el espíritu de rectitud.
11 No me arrojes de tu presencia y no retires de mí tu santo espíritu.
12 Restitúyeme la alegría de tu salvador; y fortaléceme con un espíritu de príncipe.
13 Yo enseñaré tus caminos a los malos, y se convertirán a ti los impíos.
14 Líbrame de la sangre, ¡oh Dios, Dios salvador mío!, y ensalzará mi lengua tu justicia.
15 ¡Oh Señor!, tú abrirás mis labios; y publicará mi boca tus alabanzas.
16 Que si tú quisieras sacrificios, ciertamente te los ofreciera; mas tú no te complaces con solos holocaustos.
17 El espíritu compungido es el sacrificio más grato para Dios; no despreciarás, ¡oh Dios mío!, el corazón contrito y humillado.
18 Señor, por tu buena voluntad sé benigno para con Sión, a fin de que estén firmes los muros de Jerusalén.
19 Entonces aceptarás el sacrificio de justicia, las ofrendas y los holocaustos; entonces serán colocados sobre tu altar becerros para el sacrificio.

salmo 51, el padre nuestro de cada día

El Salmo 51 en la liturgia y la vida de la Iglesia católica

El Salmo 51, el Miserere, es el gran salmo penitencial de la tradición católica. La Iglesia lo reza y lo canta sobre todo en estos momentos:

  • Miércoles de Ceniza: es el salmo responsorial de la Misa que abre la Cuaresma.
  • Cuaresma: aparece con frecuencia en la liturgia penitencial y en el Vía Crucis.
  • Liturgia de las Horas: se reza en Laudes, y su versículo «Señor, ábreme los labios» abre la oración del día.
  • Preparación a la Confesión: sirve para el examen de conciencia y la petición de perdón.

Es uno de los siete salmos penitenciales (6, 32, 38, 51, 102, 130 y 143).

Numeración de los versículos en las ediciones católicas

Al comparar ediciones de la Biblia puedes encontrar que los versículos no coinciden. En la edición de Torres Amat que usamos aquí, el título del salmo («Cuando, después que pecó con Betsabé, vino a él el profeta Natán») forma parte del versículo 1, de modo que «Crea en mí un corazón puro» es el versículo 10, como en la Reina-Valera. En muchas ediciones católicas modernas basadas en el texto hebreo, el título ocupa los versículos 1 y 2 y esa misma frase es el versículo 12. Además, en los libros litúrgicos basados en la Vulgata se llama Salmo 50; la propia edición de Torres Amat lo titula «Salmo 51 (50)».

Cómo usar el Salmo 51 al prepararte para la Confesión

El Catecismo señala cinco elementos del sacramento de la Reconciliación: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, confesión de los pecados y cumplimiento de la penitencia. El Salmo 51 puede acompañar los primeros:

  • Examen de conciencia: «Yo reconozco mi maldad, y delante de mí tengo siempre mi pecado».
  • Dolor de los pecados: «Contra ti solo he pecado».
  • Petición de perdón: «Lávame aun más de mi iniquidad, y límpiame de mi pecado».
  • Propósito de enmienda: «Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón puro, y renueva en mis entrañas el espíritu de rectitud».

Sobre la traducción de esta página (Torres Amat, 1825)

El texto de esta página es la traducción de la Biblia de Félix Torres Amat (1825), una versión católica en español hecha a partir de la Vulgata latina. Es de dominio público, y por eso su castellano es algo antiguo. Si lo necesitas para una celebración litúrgica, consulta la traducción oficial que se usa en la Misa en tu país, aprobada por tu Conferencia Episcopal. Para leerlo en otras versiones, mira el Salmo 51 explicado versículo por versículo, el Salmo 51 en Reina-Valera y el Salmo 51 en inglés.

Preguntas frecuentes sobre el Salmo 51 en la Biblia católica

¿Por qué el Salmo 51 se llama Miserere?

Porque la versión latina empieza con las palabras «Miserere mei, Deus», que significan «Ten piedad de mí, oh Dios».

¿Es el Salmo 51 o el 50 en la Biblia católica?

Es el mismo salmo. En las ediciones basadas en el texto hebreo es el 51, y en los libros litúrgicos basados en la Vulgata y la Septuaginta es el 50.

¿Por qué los versículos no coinciden entre una Biblia y otra?

Porque algunas ediciones cuentan el título del salmo como versículos 1 y 2, y otras no lo numeran. Así, «Crea en mí un corazón limpio» es el versículo 12 en unas y el 10 en otras.

¿Cuándo se reza el Salmo 51 en la Iglesia?

Sobre todo en Cuaresma, el Miércoles de Ceniza, en Laudes y como preparación a la Confesión.

¿Se puede rezar el Salmo 51 antes de confesarse?

Sí. Es una oración muy adecuada para el examen de conciencia y para pedir perdón a Dios antes de recibir el sacramento.

También puedes ver todas las oraciones.

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