El Salmo 51 Reina Valera refleja la súplica sincera del alma por el perdón divino y la renovación del espíritu.
Salmo 51 – Reina Valera
Ten misericordia de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.
Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí.
Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.
He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.
Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido.
Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
Enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti.
Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu justicia.
Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.
Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Haz bien con tu benevolencia a Sión; Edifica los muros de Jerusalén.
Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto, o los holocaustos, y las ofrendas de paz; Entonces sobre tu altar se ofrecerán becerros.

La versión Reina-Valera de la Biblia
La Reina-Valera es la traducción de la Biblia al español más extendida entre los hispanohablantes. Su origen está en la Biblia del Oso (1569), traducida por Casiodoro de Reina, y fue revisada por Cipriano de Valera (1602). La revisión de 1909, de dominio público, es la que usamos en esta página.
Es una traducción de origen protestante. La Iglesia católica emplea en su liturgia otras traducciones, pero la Reina-Valera sigue siendo muy leída por su belleza literaria, y el Salmo 51 puede leerse con provecho en cualquier versión. Para la versión católica mira el Salmo 51 en la Biblia católica.
Frases del Salmo 51 en la Reina-Valera
- «Ten misericordia de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia»: la petición inicial.
- «Contra ti, contra ti solo he pecado»: todo pecado ofende ante todo a Dios.
- «Purifícame con hisopo, y seré limpio»: imagen de los ritos de purificación del Antiguo Testamento.
- «Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio»: el centro del salmo, el versículo 10.
- «Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado»: Dios no quiere ritos vacíos, sino un corazón arrepentido.
Cómo rezar el Salmo 51
Léelo despacio, en voz alta, y detente en los versículos que más te hablen. Es una buena oración antes de la Confesión o en Cuaresma. Para entender su contexto (David y el profeta Natán) y su uso en la liturgia, lee el Salmo 51 explicado. También hay una versión en inglés.
Preguntas frecuentes sobre el Salmo 51 en Reina-Valera
La revisión de 1909, que es de dominio público.
Casiodoro de Reina publicó la Biblia del Oso en 1569, y Cipriano de Valera la revisó en 1602. De ahí el nombre Reina-Valera.
Sí. Es una traducción de origen protestante, pero los católicos pueden leerla; para la liturgia se emplean otras traducciones aprobadas.
Un espíritu humilde y arrepentido, que reconoce su pecado ante Dios.
El 10: «Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí».
También puedes ver todas las oraciones.