En la Liturgia de las Horas, encuentro divino en el tiempo, elevando mi día con oraciones que consagran cada instante a la presencia de Dios.
Oración de Laudes
La Liturgia de las Horas es la oración oficial de la Iglesia Católica, también conocida como el Oficio Divino. Está compuesta por varias «horas» a lo largo del día:
- Laudes: Oración matutina, generalmente rezada al amanecer, dedicada a alabar a Dios por un nuevo día.
- Tercia: Realizada a media mañana, resalta la luz de la revelación de Cristo.
- Sexta: A mediodía, representa la hora en que Jesús fue crucificado.
- Nona: A media tarde, momento asociado con la muerte de Jesús.
- Vísperas: Oración de la tarde, rezada al atardecer, agradeciendo y evaluando el día.
- Completas: Oración antes de dormir, marcando el final del día y confiando en Dios durante la noche.
Cada «hora» consta de salmos, lecturas bíblicas, cánticos y oraciones. La Liturgia de las Horas es una forma de santificar el día, consagrándolo a la alabanza y oración, y uniendo a la Iglesia en una oración continua a lo largo del día. Esta práctica espiritual profundiza la relación con Dios y la comunidad eclesial.

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Qué es Laudes
Laudes es la oración de la mañana de la Liturgia de las Horas. Su nombre viene del latín laudes, «alabanzas»: es la hora de dar gracias y alabar a Dios al empezar el día. Junto con las Vísperas es una de las dos horas principales, los dos «ejes» de la oración diaria de la Iglesia, según el Concilio Vaticano II (Sacrosanctum Concilium, n. 89).
Por qué se reza al amanecer
La luz de la mañana recuerda la Resurrección de Cristo, el «sol de justicia» de que habla el profeta Malaquías (4, 2). Rezar Laudes es consagrar a Dios las primeras horas del día, antes de empezar el trabajo, y pedir su ayuda para la jornada que comienza.
Cómo es la oración de Laudes
Como las demás horas, tiene una estructura fija que se repite cada día, aunque los textos cambian:
- Invocación inicial: «Señor, ábreme los labios. Y mi boca proclamará tu alabanza» (Salmo 51, 17), y, si es la primera oración del día, el salmo invitatorio.
- Un himno de la mañana.
- La salmodia: un salmo matutino, un cántico del Antiguo Testamento y un salmo de alabanza.
- Lectura breve de la Escritura y responsorio.
- El Cántico de Zacarías (Benedictus), tomado del Evangelio de Lucas (1, 68-79), que es el cántico propio de Laudes.
- Preces (peticiones por el día), Padre Nuestro, oración conclusiva y bendición.
Rezada completa dura entre quince y veinte minutos.
Una oración sencilla para empezar la mañana
Si no puedes rezar la hora completa, esta breve oración personal (no es el texto oficial de la Liturgia de las Horas) puede servirte:
Señor, te doy gracias por este nuevo día. Bendice mi trabajo, a mi familia y a todos los que me encontraré hoy. Que todo lo que haga sea para tu gloria. Amén.
También puedes rezar la oración de la mañana o un Padre Nuestro al levantarte.
Las demás horas de la Liturgia de las Horas
- Tercia (media mañana)
- Sexta (mediodía)
- Nona (media tarde)
- Vísperas (atardecer)
- Completas (antes de dormir)
- La Liturgia de las Horas: visión general
Preguntas frecuentes
Viene del latín «laudes», que significa «alabanzas». Es la oración de alabanza con la que se comienza el día.
Por la mañana, hacia el amanecer o al comenzar el día, antes del trabajo.
El Cántico de Zacarías o Benedictus, tomado del Evangelio de Lucas (1, 68-79).
Es obligación para los clérigos y para muchos religiosos. Para los laicos es una invitación, no una obligación.
Entre quince y veinte minutos si se reza completa.
También puedes ver todas las oraciones.