Los Misterios del Rosario son los veinte episodios de la vida de Jesús y de María que los católicos meditan mientras rezan cada decena del Rosario. Se agrupan en cuatro bloques —Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos— y sirven para que la repetición del Ave María no sea mecánica, sino que acompañe una contemplación concreta de la fe.
¿Qué son los Misterios del Rosario y para qué sirven?
El Rosario se reza en decenas: cada decena está formada por un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria, y a cada una de esas decenas se le asigna un misterio distinto que resume un momento importante de la vida de Jesucristo o de la Virgen María. En lugar de repetir la oración sin más, quien reza el Rosario va recorriendo mentalmente esos episodios, uno por decena, hasta completar los cinco misterios del grupo que corresponda ese día.
Durante siglos existieron solo tres grupos de misterios —Gozosos, Dolorosos y Gloriosos—, quince en total. En el año 2002 el papa Juan Pablo II, en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, propuso un cuarto grupo, los Misterios Luminosos, centrados en la vida pública de Jesús, para completar el recorrido entre su infancia y su Pasión. Desde entonces son veinte los Misterios del Rosario, repartidos en cuatro grupos de cinco.
Los cuatro grupos de Misterios del Rosario
Cada grupo de misterios tiene asignados unos días concretos de la semana, aunque cualquier persona puede meditarlos en el orden que prefiera. Estos son los cuatro grupos, siguiendo el orden de la vida de Cristo:
Misterios Gozosos (lunes y sábado)
1. La Anunciación del ángel Gabriel a María
2. La Visitación de María a su prima Isabel
3. El Nacimiento de Jesús en Belén
4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo
5. El Niño Jesús es hallado en el Templo entre los doctores
Recorren la infancia de Jesús y celebran la alegría del anuncio, la espera y el nacimiento del Salvador.
Misterios Luminosos (jueves)
1. El Bautismo de Jesús en el río Jordán
2. Las Bodas de Caná
3. El anuncio del Reino de Dios y la llamada a la conversión
4. La Transfiguración de Jesús en el monte Tabor
5. La institución de la Eucaristía en la Última Cena
Son los más recientes, añadidos por Juan Pablo II en 2002, y meditan la vida pública de Jesús: su predicación, sus signos y el don de la Eucaristía.

Misterios Dolorosos (martes y viernes)
1. La Oración de Jesús en el huerto de Getsemaní
2. La Flagelación del Señor atado a la columna
3. La Coronación de espinas
4. Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario
5. La Crucifixión y Muerte de Jesús
Meditan la Pasión de Cristo, desde la angustia del huerto hasta su muerte en la cruz, y son especialmente propios de la Cuaresma.
Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)
1. La Resurrección de Jesús
2. La Ascensión del Señor a los cielos
3. La Venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles
4. La Asunción de María a los cielos
5. La Coronación de María como Reina del Cielo y de la Tierra
Cierran el recorrido con la victoria sobre la muerte y la glorificación de Jesús y de María, y se rezan sobre todo los domingos, día de la Resurrección.
Cómo y cuándo rezar los Misterios del Rosario
Para rezar el Rosario completo se recorren los cinco misterios del grupo asignado a ese día: Gozosos los lunes y sábados, Dolorosos los martes y viernes, Gloriosos los miércoles y domingos, y Luminosos los jueves. Muchas parroquias y familias siguen esta distribución, aunque no es una norma rígida y cualquiera puede meditar el grupo que necesite ese día, por ejemplo los Dolorosos en Cuaresma o los Gozosos en Adviento y Navidad.
Antes de cada decena se anuncia el misterio correspondiente («Primer misterio gozoso: la Anunciación del ángel a María…») y, si se desea, se lee o recuerda brevemente el pasaje del Evangelio en que se basa. Después se reza un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria, y se pasa al siguiente misterio hasta completar los cinco. El Rosario se suele abrir con el Credo, un Padre Nuestro y tres Ave Marías, y se cierra con la Salve u otra oración mariana.
No hace falta rezar los veinte misterios en un solo día: lo habitual es meditar solo el grupo de cinco que corresponde a la jornada. Quien quiera rezarlos todos puede repartirlos a lo largo de la semana o dedicar un día de mayor recogimiento, como el domingo, a recorrerlos con más calma.
Preguntas frecuentes sobre los Misterios del Rosario
Son veinte en total, repartidos en cuatro grupos de cinco: Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos. Cada decena del Rosario se dedica a uno de ellos.
Por costumbre: los Gozosos los lunes y sábados, los Dolorosos los martes y viernes, los Gloriosos los miércoles y domingos, y los Luminosos los jueves. No es una obligación estricta, y en tiempos como la Cuaresma o la Navidad es habitual adaptar el grupo al momento litúrgico.
En el año 2002, cuando el papa Juan Pablo II los propuso en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae para completar el recorrido entre la infancia de Jesús y su Pasión, meditando su vida pública.
Se anuncia el misterio correspondiente, se reza un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria, y se pasa al siguiente hasta completar los cinco misterios del grupo del día.
No. Lo habitual es meditar solo los cinco misterios del grupo asignado a esa jornada; los veinte se van recorriendo a lo largo de la semana, siguiendo el ciclo diario tradicional.
Sí. Aunque existe una distribución semanal tradicional, es frecuente meditar los Misterios Dolorosos en Cuaresma o los Gozosos en Adviento y Navidad, adaptando la meditación al tiempo litúrgico.
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