La oración de San Cipriano es una oración popularmente conocida, aunque cabe mencionar que su origen y contenido pueden variar según diferentes tradiciones.
Oración de San Cipriano
Oh glorioso San Cipriano, mártir y poderoso intercesor, te invoco en este momento de necesidad.
Tú que conoces los secretos del alma y las artes del amor, escucha mi humilde súplica y atiende mis peticiones.
Concede tu protección contra todo mal y peligro, y bríndame sabiduría para enfrentar los desafíos que se presenten en mi camino.
Oh gran San Cipriano, guía mis pasos y hazme digno de recibir tus bendiciones.
Amén.

¿Quién fue San Cipriano? Dos santos con el mismo nombre
Cuando se habla de la oración de San Cipriano suelen mezclarse dos personajes distintos, y conviene separarlos para saber de quién se trata:
- San Cipriano de Cartago (siglo III): obispo de Cartago, en el norte de África, escritor cristiano y mártir. Murió decapitado en el año 258, durante la persecución del emperador Valeriano. Escribió, entre otras obras, un comentario sobre el Padre Nuestro. La Iglesia lo recuerda el 16 de septiembre.
- San Cipriano de Antioquía: según una antigua leyenda, fue un mago que se convirtió al cristianismo al comprobar que sus artes no podían nada contra la fe de una joven cristiana, santa Justina, y murió mártir junto a ella. Los historiadores consideran su relato en gran parte legendario, y la Iglesia retiró su memoria del calendario general en 1969 (se recordaba el 26 de septiembre).
La imagen del «San Cipriano mago» que se popularizó en la tradición hispana procede de esta segunda figura legendaria, no del obispo mártir de Cartago.
El «Libro de San Cipriano» no es un libro católico
Con el nombre de «Libro de San Cipriano» circulan desde hace siglos grimorios con conjuros, hechizos y supuestos secretos de amor y de riqueza. Son textos de la tradición popular y esotérica, sin ningún aval de la Iglesia, que la Iglesia católica rechaza: el Catecismo (nn. 2115-2117) recuerda que la magia, la adivinación y los hechizos no son compatibles con la fe, porque ponen la confianza en algo distinto de Dios.
Cómo rezar esta oración con sentido cristiano
La oración que ofrecemos arriba es un texto popular que se reza pidiendo la ayuda de un santo. Si decides rezarla, hazlo como una súplica a Dios con la intercesión del santo, no como un conjuro:
- Pide protección y sabiduría para ti mismo, como dice el propio texto.
- No pidas controlar la voluntad de otra persona ni «atar» a nadie: la Iglesia no admite forzar la libertad de los demás.
- Si buscas pareja o sufres por una relación, pide a Dios luz para discernir y fortaleza para actuar bien.
- Evita velas de colores, amuletos o rituales asociados a esta devoción: no forman parte de la fe católica.
Si lo que buscas es una oración católica para el amor o para la protección, puedes ver la oración a San Antonio de Padua para el amor, la oración a San Miguel Arcángel, la oración de protección o el Salmo 91. Si sientes que algo más serio te oprime, mira nuestra oración de liberación y habla con un sacerdote.
Preguntas frecuentes sobre San Cipriano
Hay dos santos con ese nombre. San Cipriano de Cartago, obispo y mártir del siglo III, es un santo de la Iglesia universal. San Cipriano de Antioquía, el mago converso, es una figura legendaria cuyo culto fue retirado del calendario general en 1969.
San Cipriano de Cartago se celebra el 16 de septiembre. San Cipriano de Antioquía se recordaba tradicionalmente el 26 de septiembre.
No. Es un grimorio de tradición popular y esotérica que no tiene relación con la Iglesia, la cual rechaza la magia y los hechizos.
No. La Iglesia no admite oraciones ni rituales para forzar la voluntad de otra persona. Se puede pedir a Dios luz, paz y fortaleza para actuar bien en una relación.
Para el amor, la oración a San Antonio de Padua; para protección, la oración a San Miguel Arcángel, el Salmo 91 o la oración de protección. Todas pueden rezarse sin rituales.
También puedes ver todas las oraciones.